lunes, 13 de abril de 2009

Felizmente desgraciada

Tres horas dándole a un escrito y las palabras no me fluyen. Escribo y reescribo el mismo párrafo y ellas se divierten haciéndome pasar un mal rato... se acercan un poco para que pueda entreverlas, tentándome... me retan a que las atrape y justo cuando estoy a punto de escribirlas se me escapan muertas de la risa.
Disfrutan torturarme porque saben que les he sido infiel, que a menudo las dejo solas para hacer cosas sin importancia como bañarme o ir a clase, como comer o mirar el reloj.
Son posesivas estas palabras mías, tienen celos de todo lo demás porque consideran que me debo a ellas. Me escogieron para escribirlas y no aceptan un no por respuesta, les encanta hacerme felizmente desgraciada para demostrarme que ellas son las que mandan.
Pero aun así no me preocupo, sé que con un rato más de coqueteo, de hablarles suavesito al oído, hacerles cosquillas y prometerles que no vuelve a pasar, voy a conseguir que se rindan ante mí para que volvamos a ser aliadas y las mejores amigas.

3 comentarios:

  1. Me encantaria poder dejar algo escrito que quede en tu mente y no en mis recuerdos de mensajes no contestados aveces te miro y sinceramente me doy cuenta de lo fatal que es no tener palabras mas de una vez me hicieron falta las palbras y muchas veces mis palabras hicieron daño sin objeto ni razon sigo escribiendo como si fuera posible o entraran mis palabras aqui para poder explicar lo feliz que estoy de averte conocido, Siempre digo me hacen falta 100millones de palabras ( y un poco de logica popular para poder usarlas :D )
    Te quiero cami, espero que no abandones el blog
    Por que gracias a el puedo disfrutar un poco mas de tu personalidad.... Bla bla bla Chau!

    ResponderEliminar
  2. Uno les hace cosquillas pero el que termina orinado de ellas es uno, aunque no del todo, porque unas siempre se resisten y no las alcanzamos ni a oler.

    Orines, palabras, ¿enemigos y amigas?
    Trata de controlar tus esfinteres, porque yo no se si con las palabras se pueda ...

    ResponderEliminar
  3. Wah este me gusta. Las palabras son un poco desgraciadas pero hay que saber dejar manejarse por ellas. Yo soy de los que cree en la Hipergrafía, esa adicción que tienen las palabras y que uno no puede dejar de escribirlas. Pero cuando no llegan no las obligues, que ellas son así todas tercas. Ya te vendrán por ahí cuando menos lo pienses, mantén papel y tinta.

    Un saludo y gracias por la visita a Ángel Lunático.

    ResponderEliminar