.
Hace varios días que intento escribir algo nuevo para el blog y no me logro poner de acuerdo conmigo misma, esto es bastante raro porque escribir siempre ha sido lo mío. Nunca pude dominar el voleibol (siempre era de las que escogían de últimas en el colegio), jamás entendí la física (mi aprendizaje se limitó a saber que velocidad es igual a distancia/tiempo) y ni hablemos de la clase de arte porque me dan ganas de llorar (siempre buscaba hacer dibujos abstractos para que no se notara mi total incapacidad de hacer una forma coherente).
No... lo mío era escribir y siempre logré (y sigo logrando) salir de las dificultades académicas gracias a un buen ensayo, el problema es que debido a mi irremediable tendencia a dejar todo para el último minuto (no es tarea si no es para mañana) me he acostumbrado a escribir bajo presión, y supongo que es por eso que no se han querido concretar mis ideas para este sitio (tengo por lo menos cinco entradas sin terminar). Y es que a mi blog lo quiero mucho, nunca imaginé que esto de escribir para nadie (y para todo el mundo) podía ser tan divertido, nunca creí que tuviera tantas ganas de desnudar mi alma de esta manera y mucho menos que eso me aydaría a sentirme tan libre.
A mi blog no lo abandonaré aunque me cueste trabajo escribir sin propósito (aunque he venido decubriendo que escribir es en sí mismo un propósito), me prometo a mí misma terminar alguna de las entradas pendientes y dejar de poner la falta de inspiración o el exceso de trabajo como excusa para no hacer nada nuevo
Hace varios días que intento escribir algo nuevo para el blog y no me logro poner de acuerdo conmigo misma, esto es bastante raro porque escribir siempre ha sido lo mío. Nunca pude dominar el voleibol (siempre era de las que escogían de últimas en el colegio), jamás entendí la física (mi aprendizaje se limitó a saber que velocidad es igual a distancia/tiempo) y ni hablemos de la clase de arte porque me dan ganas de llorar (siempre buscaba hacer dibujos abstractos para que no se notara mi total incapacidad de hacer una forma coherente).
No... lo mío era escribir y siempre logré (y sigo logrando) salir de las dificultades académicas gracias a un buen ensayo, el problema es que debido a mi irremediable tendencia a dejar todo para el último minuto (no es tarea si no es para mañana) me he acostumbrado a escribir bajo presión, y supongo que es por eso que no se han querido concretar mis ideas para este sitio (tengo por lo menos cinco entradas sin terminar). Y es que a mi blog lo quiero mucho, nunca imaginé que esto de escribir para nadie (y para todo el mundo) podía ser tan divertido, nunca creí que tuviera tantas ganas de desnudar mi alma de esta manera y mucho menos que eso me aydaría a sentirme tan libre.
A mi blog no lo abandonaré aunque me cueste trabajo escribir sin propósito (aunque he venido decubriendo que escribir es en sí mismo un propósito), me prometo a mí misma terminar alguna de las entradas pendientes y dejar de poner la falta de inspiración o el exceso de trabajo como excusa para no hacer nada nuevo
Bueno, ya lo dije en una entrada anterior de no presionar para que salga, ya llegará. Aunque entiendo esas ganas de escribir, ese temblorcito en las manos y todo. Ojalá que te llegue algo pronto, ya verás que esto de los blogs te va a encarretar pero mucho. Saludos.
ResponderEliminar